La población humana crece, como cualquier otra población (animal), hasta alcanzar unos límites que son impuestos por la disponibilidad de recursos. Por tanto, Malthus afirmaba que:
La justificación, relacionada con la tasa de reemplazo, es que cada generación incrementará la población. Para que eso sea posible, solo hay que superar dicha tasa.
Bajo el supuesto de que:
a) Todos los individuos tienen pareja (matrimonio normal, sin prácticas de poligamia u otras).
b) Todos los matrimonios tienen hijos.
Para superar la tasa de reemplazo, basta con que cada pareja tenga 2 hijos.
Este incremento, generación tras generación, producirá un efecto ampliado de incremento siguiendo una progresión geométrica (exponencial).
Los componentes del crecimiento de la población podemos dividirlos en los siguientes:
Tasa de natalidad. Se define como el número de nacidos por cada 1.000 habitantes (del territorio de medición).
En el análisis de natalidad, tenemos que considerar la existencia (o inexistencia) de una serie de límites, que pueden ser: biológicos o sociales y culturales.
Tasa de mortalidad. Se define como el número de fallecimientos por cada 1.000 habitantes (del territorio de medición).
Esta tasa es resultado del envejecimiento, enfermedades y de factores sociales (guerras, infanticidios, exterminaciones, …). Vamos a distinguir dos tipos básicos de mortalidad y un factor relacionado de importancia:
Crecimiento natural (o vegetativo). Se define como la diferencia entre las tasas de natalidad y la mortalidad medido en porcentajes (%).
El crecimiento total, lo podemos definir como: la diferencia entre la natalidad y la mortalidad más la suma de la diferencia entre la inmigración y la emigración.
Thomas R. Malthus, considera que para las condiciones de la economía de su época, el límite físico de la producción venía determinado por la cantidad de tierra disponible. Hablamos de sociedades eminentemente agrícolas, con un gran peso de la agricultura y mano de obra en ella.
La producción (agricultura) podemos mejorarla de dos formas:
Las limitaciones del factor tierra, como hemos dichos, darán lugar a la aparición de los rendimientos decrecientes al incorporar activos marginales que reducirán la productividad media y militará el crecimiento económico futuro, además, será la consecuencia de la aparición del concepto de techo maltusiano.
Con trampa maltusiana, nos referimos a aquella combinación de progresiones entre crecimiento de población (exponencial) y alimentos (lineal) que nos llevará al techo maltusiano. Este techo, lo podemos definir como: el punto en el que ya no se puede alimentar a un nuevo individuo adicional, hemos saturado la relación entre el crecimiento de los alimentos lineal con el exponencial de la población.
Malthus proponía, para resolver esto, dos maneras: por las buenas o por las malas.
Actuaban, lo que Malthus denominaba como frenos positivos (positive checks) o represivos: hambres, epidemias, guerras … Diezman a la población y reestablecen el equilibrio con los recursos dando lugar a un nuevo crecimiento lento, acabando, nuevamente, con otro episodio de mortandad catastrófica.
Actuaban, los frenos preventivos (preventive checks) limitaban los nacimientos y con ello el crecimiento de la población (limitación de matrimonios, retraso edad matrimonio, etc.). En todo caso, Malthus descartaba cualquier tipo de control de la natalidad (salvo los considerados en el paréntesis anterior, aunque de todas formas, los consideraba poco compatibles con la naturaleza humana y por tanto, ineficaces).