Acontece una etapa de cambios políticos y con repercusiones económicas en España debido a acontecimientos como la entronización de la dinastía borbónica tras morir sin descendencia Carlos II y la guerra de Sucesión (1705-1714) dando lugar a la paz por medio del tratado de Utrecht que produjeron cambios importantes en la estructura política española.
Un factor importante fue, también, la eliminación de las aduanas entre las coronas de Castilla y Aragón desapareciendo con ello un relevante obstáculo para la formación de un espacio económico unificado en la península.
La Paz de Utrecht, por el cual Inglaterra, Holanda y Austria aceptaron a un borbón en el trono, trajo como consecuencia el despojo de las posesiones españolas europeas. El Imperio colonial quedó intacto aunque los ingleses recibieron una serie de privilegios mercantiles que facilitaron el crecimiento del contrabando en las Indias, por medio de:
El Asiento de negros que es un acuerdo internacional para el monopolio sobre la caza de esclavos de África y la América hispana; y por medio del “navío de permiso o anual”, un permiso para comerciar con América que concedía la Corona Española a Inglaterra tras la firma del tratado de Utrecht, autorizando enviar un barco al año con una capacidad de carga de 500 toneladas a las colonias españolas americanas para comerciar.
También acontecieron cambios en la organización gubernamental, el cambio de dinastía trajo consigo la aparición de los ministros del rey. Se desarrollaron ciertas estructuras administrativas que fortalecieron el poder real y centralizaron y agilizaron la toma de decisiones gubernamentales pudiendo citar el Decreto de Nueva Planta, y el mayor margen de iniciativa de los ministros facilitaría el diseño y la aplicación de políticas reformistas.
En la España del setecientos se produce un caída intensa de la productividad por hora de trabajo en las agriculturas además no aprovechó un uso más intensivo del factor trabajo como en otras economías europeas de ese tiempo como una importante vía de crecimiento. Sin embargo, España avanzó algo el grado de urbanización, los tráficos mercantiles internos y externos que se intensificaron, las manufacturas se expandieron y el consumo por habitante de bienes duraderos o semiduraderos, al menos entre los grupos de rentas medias-altas no disminuyó.
Las variables que nos ayudan a definir el modelo del Antiguo Régimen, y que veremos a continuación serán: demográficas, económicas e institucionales.