La evolución del sector financiero, con el golpe de estado, da paso a la revolución gloriosa donde se intentó implantar un sistema para impulsar el grado de libertad en el comercio y el sector financiero, y dentro de esta corriente liberal, la reducción o eliminación de los impuestos que daría a la larga un mayor crecimiento económico aumentando la inversión, planteamiento que al principio no funcionó y llevó a una quiebra de la Hacienda pública. Los crecimientos gastos de las guerras carlistas produce la quiebra política y restauración del régimen de los borbones, una crisis política que es una crisis económica.
La concesión del monopolio de billetes al Banco de España, concesión interesada que responde a una cuestión practica que es la quiebra del Estado, préstamos al gobierno que aumenta los activos del Banco de España que se financia con la emisión de billetes, en 1874, la política monetaria queda en manos de la Hacienda pública, cualquier necesidad financiera por parte del Estado será cubierta por el Banco de España que pondrá en marcha la producción de dinero, y con ello el aumento de la base monetaria. Las necesidades financieras del gobierno serán cubiertas por créditos del Banco de España mediante la inyección de capital, muchas veces, por encima de la demanda financiera, produciendo procesos inflacionarios.
Significaba el choque con una serie de bancos preexistente que producen billetes también, bancos de emisión como el Santander, Bilbao o Barcelona. Esta nueva ley les da unas pocas opciones, ser absorbidos por el Banco de España o se convierten en sociedades de créditos, acabaron convirtiéndose en sociedades de créditos.
Las características más destacables del resto de las entidades bancarias, es que son las supervivientes de esta nueva ley. Tres tipos de entidades bancarias: la banca catalana del entorno de Cataluña, la banca madrileña que compite con el banco de España, y la banca cantábrica como Santander, Vizcaya y demás. La forma de actuar, la catalana vinculada a un tejido empresarial de carácter familiar con fuentes de financiación de fondos propios y que acuden por capital variable (quizás de aquí deriva su fracaso) a corto y medio plazo que realiza operaciones financieras de escaso alcance con una gran liquidez y a veces exceso donde no invertir, en los años 30 llega a su fracaso, quiebra del banco de Barcelona y luego de Cataluña, una banca bastante pasiva por el entorno en el que desarrolla su acción.
La zona del cantábrico-vasco, el banco Bilbao reformado, el Banco Santander, serán entidades bancarias más activas, precedente de la banca mixta en España, con operaciones a medio, corto y a largo plazo, y sobre todo una banca que contará con su cartera de valores con participación en nuevas industrias como la construcción naval, siderúrgica, minería siendo esto su gran elemento distintivo. Seguirá el modelo que tenía éxito en Alemania e Italia, de banca mixta.
La legislación de 1921 reorganiza el sistema bancario, elimina la tipología de la banca comercial y favorece el desarrollo de la banca mixta. Un elemento fundamental es que permitirá crear sucursales en otras provincias, factor fundamental para su expansión y la captación de recursos y mayor implicación en el desarrollo industrial. La aparición de una banca pública o una banca oficial, donde el sector público toma la iniciativa de crear nuevas instituciones bancarias para apoyar sectores concretos, como banco de crédito local para ayudar a la financiación de ciertas actividades económicas. El banco de crédito industrial, de carácter privado también, destinado a la prestación de crédito de las industrias, el banco de crédito agrícola, y otros muchos como el hipotecario. En un futuro, formarán los bancos argentarios que formará luego el BBVA.
Otros elementos a incluir son, las cajas de ahorro, como origen en la primera mitad del siglo XIX, para la asistencia a gente con menos recursos, desarrollaran una actividad notable, un papel predominante, las cuentas de ahorro comienzan a incrementarse como consecuencia del aumento del nivel de renta y a la mayor confianza por parte de las personas en el sistema financiero, al proceso de atesoramiento, a unas cajas de ahorro que empiezan a ofrecer cierta rentabilidad. El desarrollo del sistema financiero vinculado al crecimiento económico del primer tercio del siglo XX.