Los salarios reales antes de la Primera Guerra Mundial, no es lo mismo la pobreza en el campo que en la ciudad, en el campo siempre se puede sacar algo para subsistencia, en el ámbito de la ciudad las posibilidades de vivir sin trabajo son más complicadas. El malestar social aumentó en estos tiempos finales del XIX y principios del XX, liberales y conservadores entienden que el problema es económico, educativo y político, así que se empieza a justificar la protección socio-laboral que permita favorecer a la nación, España sigue los debates de otros países europeos.
Se comienzan estudios científicos para estudiar las condiciones de vida de los trabajadores y de la situación social; como el instituto de reformas sociales y el instituto nacional de previsión. Dando una primera imagen de las condiciones de vida y laborales de la población. Acentuando, el peso del sector agrario, prestaciones sociales que lo único que funciona es la de socorro mutuo donde los trabajadores se reunían y participaban con mutuas privadas sustituyendo a sistema de protección social y sindicatos, no obstante, la situación empezará a variar a comienzo del siglo.
Las condiciones de la clase de trabajadores, la jornada laboral solía ser por termino medio de 10 a 11 horas, en el campo de sol a sol, la jornada laboral era de siete días, el abanico salarial era muy variado, desde un trabajador industrial cualificado podía tener un salario de 7 pesetas al día mientras que un peón 2 pesetas al día, diferencias de 3-4 veces superior reduciéndose en el caso de mujeres y niños. Trabajar y cobrar en función de lo que se hacía; o incluso el cobrar en especie, eran formulas cotidianas de pago. Un salario de 2 pesetas al día, 1 kilo de pan costaba 40 céntimos, 1 litro de leche 60 céntimos, 1 kilo de carne no lo podían comprar con ese sueldo diario, por tanto, las personas vivían a base de hidratos de carbono, el 70% salario en comida y el 30% en vivienda. Huelgas ilegales. Estas son las condiciones de las que partimos.