La II República
En España la transición a la democracia no se produjo de forma gradual, sino de forma abrupta y acompañada de la caída del anterior régimen monárquico.
El factor que probablemente más contribuyó a que la transición a la democracia fuera acompañada por el hundimiento de la monarquía fue el apoyo que Alfonso XIII prestó a la dictadura de Primo de Rivera. Al principio la dictadura no fue mal recibida, pero cuando finalmente cayó en el descrédito arrastró consigo el prestigio del rey. Eso no quiere decir que en enero de 1930, cuando Alfonso XIII forzó la dimisión de Primo de Rivera todo estuviese perdido para la monarquía. Si al final triunfó la República fue tanto por los errores de los monárquicos como por los aciertos de los republicanos.
El rey encarga la formación de su nuevo gobierno a la persona de Berenguer. Los republicanos supieron presentar un frente unido y ofrecer una opción de cambio, al tiempo que parecían garantizar que ese cambio sería inicialmente moderado. En agosto de 1930 los principales dirigentes republicanos llegaron a un acuerdo, el Pacto de san Sebastián, al que posteriormente se sumaron los socialistas. Así quedó conformada una coalición amplia de la que formaban parte;
Para el triunfo se abrían dos vías: la participación electoral y el alzamiento militar ( esto era lo tradicional en España). Los republicanos optaron también por ella también en 1930, pero fue un fracaso.
Como símbolo de que los tiempos iban cambiando, el fracaso insurreccional fue seguido de un triunfo en las urnas. En abril de 1931, el gobierno del almirante Aznar, que había sustituido a Berenguer, convocó elecciones municipales y las candidaturas republicanas tuvieron un resonante triunfo en casi todas las ciudades. Los republicanos supieron presentarse como la garantía de la democracia y de la modernidad, mientras que los monárquicos parecía encarnar solamente el pasado.
El rey podía haberse mantenido por la fuerza pero la mayoría de los dirigentes políticos lo desaconsejaban. Deseoso de evitar enfrentamientos sangrientos Alfonso XIII, se exilió. El 14 de abril de 1931 se proclamó la república de la manera más pacífica y en medio del entusiasmo popular.
En plena euforia popular, un gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, con representantes de las diversas tendencias de la coalición republicano-socialista, asumió pacíficamente el poder y se puso manos a la obra en la transformación del Estado.
Con Alcalá Zamora como jefe del estado y presidente del Gobierno, se forma el gobierno provisional de la II República.
Su acción más inmediata fue la convocatoria de Cortes Constituyentes , encargadas de dotar al país de una nueva constitución.
Las elecciones se hicieron mediante sufragio universal masculino (la participación fue del 70,14 por ciento no conocida hasta entonces en la historia de España) y en ellas la coalición republicano socialista apenas tuvo oposición pues las derechas se hallaban en una situación de desconcierto tras el hundimiento de la monarquía, se concedieron escaños mayoritariamente a los partidos de izquierda ( republicanos de izquierda y socialistas) y centro, mientras que la derecha se quedó muy desplazada. La orientación izquierdista de las Cortes condujo a la aprobación de una constitución la de 1931, que se caracterizó por su tendencia democrática avanzada, de izquierdas por su anticlericalismo y porque abría la posibilidad de la socialización de la economía.
Características de la Constitución republicana:
Durante unos meses Alcalá Zamora se mantuvo en la presidencia del gobierno pero la radicalidad de la Constitución en materia religiosa hizo que dimitiera en octubre.
Aprobada la Constitución se proclamó un gobierno de coalición formado por republicanos de izquierda y socialistas. Niceto Alcalá Zamora fue elegido presidente de la República y como presidente del gobierno Manuel Azaña.
La obra reformista del primer bienio republicano se centró en varias cuestiones:
La política educativa- Convencido de que el atraso español podía superarse mediante un buen sistema educativo, el gobierno de Azaña se entregó a la difícil tarea de sustituir los métodos y profesores religiosos por partidarios de una enseñanza progresista. Se incrementó en un 50 % el presupuesto destinado a gastos educativos, construyó escuelas ( 13500) destinadas a combatir el analfabetismo ( 44%), mejoró la enseñanza secundaria y potenció la educación en niveles universitarios. Aun así la falta de presupuesto impidió atender a todas las necesidades, lo que unido a la prohibición de impartir clase a las órdenes religiosas dificultó la escolarización. En las primeras medidas quedaban reflejadas las inquietudes pedagógicas de los dirigentes republicanos , formados algunos de ellos en el seno de la Institución Libre de Enseñanza.
La política militar- Azaña afrontó como ministro de la guerra del gobierno provisional , dos problemas el del exceso de oficiales ( mandos militares) cuyos sueldos absorbían una parte importante del presupuesto militar , así se ofreció la posibilidad de retirarse con sueldo a un gran número de militares, se le ofrece la opción de jurar fidelidad a la república o retirarse. Con la ley Azaña se redujo el número de oficiales de 21000 a 8000, pero aumentó el descontento del ejército.
La reforma agraria- Los problemas principales de la agricultura nacional seguían siendo el latifundismo y el elevado número de campesinos sin tierras, hambrientos . para muchos el gobierno de Azaña estaba llamado a acabar con todas las lacras del campo español mediante una distribución mas justa de la propiedad . En 1932 se aprobó la Ley de Reforma Agraria , tras largos e intensos debates. Las tierras de la extinguida grandeza de España quedaron expropiadas sin indemnización, las tierras expropiadas pasaban a propiedad del estado y este las repartía entre los campesinos sin tierras para que las cultivasen de forma colectiva o individual. Todos los latifundios , terrenos sistemáticamente arrendados y tierras sin cultivar o abandonadas se declararon expropiables a cambio de una indemnización.
Las autonomías- La Constitución republicana abría la posibilidad de que las regiones que lo desearan adoptaran un estatuto de autonomía y en septiembre de 1932, tras mucho debate, se aprobó el estatuto de autonomía de Cataluña. En el País Vasco y Navarra también tenía fuerza el movimiento autonomista, pero el estatuto no se realizó hasta 1936, momento en que estalla la Guerra Civil.
Azaña tuvo que hacer frente, en sus dos años de gobierno a la insurrección militar del general Sanjurjo (1932) y dos insurrecciones anarquistas. Un gravísimo incidente ocurrido durante la insurrección anrquista de 1933 en la aldea gaditana de Casas Viejas, en la que las fuerzas de seguridad fusilaron a varios detenidos, debilitó la posición de azaña, al que la oposición culpó infundadamente de los sucedido.
Después de dos años de funcionamiento de la república de izquierdas se derrumbó debido al descontento de la Iglesia y sectores de drechas por la reforma agraria y política religiosa , además la lentitud con la que se había comenzado la reforma agraria lo que provocó levantamientos anarquistas en Andalucía .
En septiembre de 1933, Azaña dimitió y el presidente Alcalá Zamora decidió convocar nuevas elecciones.
En las elecciones de 1933 los partidos de centro y derechas obtuvieron un éxito total. Este cambio en la opinión de los electores puede deberse a que la política de Azaña se había ganado las enemistades de quienes se sintieron amenazados en sus intereses económicos, en sus sentimientos religiosos o en ambos y a menudo esa reacción se dirigió contra la propia República.
El partido más votado fue la CEDA ( Confederación Española de Derechas Autónomas) , partido creado en 1933 de la movilización católica frente a las reformas anticlericales , bajo la presidencia de Jose María Gil Robles, que se centró en la defensa del orden social tradicional y de la religión católica.
La labor realizada durante este bienio, particularmente de la CEDA se basaba en frenar y eliminar muchas de las reformas emprendidas durante el periodo anterior.
La revolución de octubre de 1934
Estalla una huelga general en toda España, convocada por los socialistas a cuyo frente estaba Largo Caballero. Las fuerzas proletarias contemplan la victoria de las derechas en 1933 como el fin de la república democrática y optaron por la rebelión violenta. Observaban con temor el avance del fascismo en Europa ( Mussolini 1922, Hitler 1933), por lo que se lanzaron a la insurrección al anunciarse la entrada de varios ministros de la CEDA en el nuevo gobierno. La revolución comenzó con una huelga general en varias ciudades pero fue en Cataluña y Asturias donde la revolución adquirió mayor fuerza.
En Cataluña Companys había sucedido en el cargo a Macià, al frente de la Generalitat. Este reacciona frente a los intentos de obstaculizar la autonomía por parte del gobierno y proclamó el Estado catalán dentro de la República federal española, situándose así al margen de la Constitución. El ejército liquidó con rapidez el problema y Companys fue encarcelado. Las diez horas de rebelión catalana habían dejado 46 muertos.
En Asturias , único lugar donde los trabajadores estaban unidos y preparados para la lucha armada, la insurrección triunfó rápidamente en la cuenca minera y se organizó una milicia de unos 20000 hombres dotados de la spocas armas que pudieron confiscar. Este levantamiento fue brutalmente reprimido por tropas trasladadas desde África y dirigidas por Franco. Tras dos semanas de combate los insurrectos se rindieron. El balance fue trágico, mas de mil muertos de uno y otro bando.
La brecha era tan honda, que cada vez más la sociedad española se iba alejando del entendimiento. Hasta el estallido de la guerra civil, toda la actividad política quedaría marcada por la revolución de 1934.
La falta de solidez del gobierno radical, la grave situación para el gobierno radical, la acusación de corrupción hecha al gobierno provocó la dimisión de Lerroux. Alcalá Zamora decidió disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones generales.
Las elecciones de 1936 produjeron un nuevo vuelco en el panorama político. Triunfó el Frente Popular, una coalición integrada por republicanos, socialistas y comunistas, que tenía una escasa cohesión interna y que fue una coalición circunstancial para derrotar a la derecha que había gobernado durante los dos años anteriores, su programa hacía hincapié en el restablecimiento de reformas del primer bienio y en la concesión de una amnistía para los encarcelados de la revolución de octubre.
La experiencia de dos años en el poder pasaba factura al centro- derecha, con discrepancias y divisiones semejantes a las sufridas por la izquierda antes de los últimos comicios.
Tras las elecciones, Azaña fue nombrado jefe de gobierno.