
En el período de entreguerras se sucedieron situaciones políticas muy diferentes. A la crisis de lamonarquía de la Restauración, que ya venía de antes de 1914, le siguió una dictadura, tras el golpe de Estado del general Primo de Rivera, en septiembre de 1923.
Tras la dimisión del dictador, en enero de 1930, se inició un período de transición, en el que se formó el gobierno Berenguer (la llamada dictablanda) y, después, en febrero de 1931, el gobierno del almirante Aznar, de apenas dos meses.
Después de las elecciones municipales de abril de ese año, ganadas en las ciudades por los partidos republicanos, Alfonso XIII abdicó y se formó el primer gobierno provisional de la Segunda República; en octubre, M. Azaña pasó a presidir el gobierno, de centro izquierda.
En diciembre de 1933 las elecciones legislativas fueron ganadas por la derecha, y comenzó el segundo bienio (llamado negro) de la República. La victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 radicalizó los gobiernos de izquierda.
En julio de 1936 una sublevación militar desencadenó la guerra civil.