Hemos hablado en entradas anteriores de crecimiento económico y los cambios institucionales que lo permitieron, haciendo un análisis sectorial, de tres sectores punteros en el crecimiento económico del país y en el proceso modernizador. En este veremos una serie de factores que podemos considerar, con solo su presencia, que actúan como coeficientes multiplicativos del factor trabajo, capital o recursos naturales.
Hasta el siglo XIX hablamos de un crecimiento económico relacionado a un proceso de modernización con un aumento de la productividad agraria y un proceso de mecanización del sector secundario. Tenemos como indicadores el PIB, PIB – per cápita – , o el IDH. El PIB a precios de mercado y corriente entre 1850-1880 (un cuadro más abajo) con una tendencia creciente y con periodos de profunda crisis como la de los años 60 que afectó al sector agrario, al industrial y a los servicios. Comenzó con una crisis de subsistencia, una crisis financiera de carácter internacional que arrastra al nuevo sector naciente financiero español y que arrastra al sector ferroviario agudizado por las diferentes guerras que afectó, de forma directa e indirectamente, a nuestro territorio.
El sector agrícola continúa prácticamente igual, mientras gana en mayor medida el industrial, aunque aún se posiciona en tercer lugar, tras servicios. Como factores determinantes del crecimiento y que analizaremos a continuación será la población y el bienestar económico y el capital humano, la debilidad del ahorro interno y las entradas de capital extranjero, el ferrocarril, las exportaciones y las importaciones de tecnología y materias primas, y las políticas comerciales.